Por eso, el pretratamiento no es un accesorio. Los manuales estatales lo exigen. Las estructuras de pretratamiento capturan basura, sedimentos y otros contaminantes antes de que la escorrentĆa entre en la zona de almacenamiento; pueden consistir en entradas con sumidero de sedimentos y sifón, cĆ”maras de sedimentos o arena, separadores, filtros de medios filtrantes e insertos para entradas. Cuando un sistema subterrĆ”neo de detención se instala en serie con una medida de tratamiento de la calidad del agua fuera de lĆnea, se coloca en la entrada un depósito de sedimentos o una cĆ”mara independiente, dimensionados segĆŗn el Ć”rea impermeable drenada que aporta escorrentĆa a dicha medida. Los manuales proponen otros criterios de dimensionamiento: segĆŗn la profundidad de escorrentĆa sobre el Ć”rea impermeable o como fracción del volumen de agua destinado al tratamiento de calidad; por eso, use el valor indicado en el manual de la autoridad que revisa su proyecto, que no necesariamente coincide con la ficha tĆ©cnica de un proveedor (incluida esta).
La consecuencia es la necesidad de mantenimiento. Tanto los elementos subterrÔneos de pretratamiento como los de almacenamiento requieren la retirada periódica de sedimentos y residuos, ademÔs de medidas para evitar obstrucciones en los dispositivos de control de la descarga: el orificio es la abertura mÔs pequeña de todo el sistema y permite cumplir las condiciones del permiso. Los sedimentos se extraen por aspiración o mediante lavado. Los orificios obstruidos no solo fallan de forma imperceptible: provocan descargas sin control de caudal aguas abajo y generan erosión. Las estructuras de pretratamiento se inspeccionan anualmente y, cuando los sedimentos acumulados reducen el volumen de almacenamiento disponible, deben retirarse.